Escribir las cosas tal como uno las siente no resulta fácil. No lo es porque cuesta reconocer en uno las cosas que a veces culpa al resto, porque cuesta separar el corazón de la cabeza atormentada, las cosas que uno quiere, de las que dice y hace.
Encontrarse ante los cambios, asumirlos y enfrentarlos. No quedarse atrás de tu propio camino es quizás la problemática de la inconsecuencia, del respeto y el cariño, del amor que uno dedica a si mismo.
Después de pasar una y mil veces por los mismos cuestionamientos y las mismas reflexiones llega el momento de actuar de manera diferente, de surgir, de demostrarse eficiente ante el tiempo invertido, ante tanta deprimencia superada. Pero ¿cómo?, si durante tanto tiempo he negado el actuar mas profundo y sincero por protegerlo de toda la indiferencia de lo externo y superficial y no arriesgar ni un segundo, no dar ningún asomo de lo que realmente existía en mi.
Quizás no sea la mejor idea esperar que la madurez me explique como. Tal vez no sea la mejor idea seguir esperando...
Encontrarse ante los cambios, asumirlos y enfrentarlos. No quedarse atrás de tu propio camino es quizás la problemática de la inconsecuencia, del respeto y el cariño, del amor que uno dedica a si mismo.
Después de pasar una y mil veces por los mismos cuestionamientos y las mismas reflexiones llega el momento de actuar de manera diferente, de surgir, de demostrarse eficiente ante el tiempo invertido, ante tanta deprimencia superada. Pero ¿cómo?, si durante tanto tiempo he negado el actuar mas profundo y sincero por protegerlo de toda la indiferencia de lo externo y superficial y no arriesgar ni un segundo, no dar ningún asomo de lo que realmente existía en mi.
Quizás no sea la mejor idea esperar que la madurez me explique como. Tal vez no sea la mejor idea seguir esperando...






